Cuando compras un certificado para facturar por tu empresa, es normal que el archivo traiga la razón social escrita adentro. Eso hace pensar que el certificado «es» de la empresa. No lo es.
El RUT que el SII lee para saber quién firmó no está en el nombre del titular: está en una extensión aparte del certificado, reservada para el RUT de la persona natural. Es un detalle interno del formato, y es el que manda. Por eso cada documento que emites lleva el RUT de la persona que firma —y no el de la empresa— en el campo de quien envía.
Las consecuencias prácticas son tres: el titular tiene que ser alguien que siga en la empresa; si se va, hay que conseguir un certificado nuevo; y comprar «uno para la empresa» sin decidir a nombre de quién es una compra que hay que rehacer.